Como una montaña rusa

 

¿Haz conocido a alguien que no tiene un propósito en la vida? Yo si. Muchos.

Personas con talento. Personas con mucho carisma. Personas con mucha personalidad. Todas ellas, sin propósito.

Es triste pero es como si no pudieran ver. Me hacen que me pregunte a mi mismo ¿Que no ven su talento? ¿Qué no ven que tan lejos pueden llegar? ¿Que no ven lo que Dios les ha regalado naturalmente y ha puesto en sus manos? No lo ven.

La vida no es una línea recta. La vida es mas parecida a una larga montaña rusa con subidas y bajadas. Con aceleraciones y frenos. Siempre en movimiento sin detenerse.

Muchas personas lo que quieren es vivir en una línea recta, sin altibajos, sin percances, sin situaciones difíciles que tienen que resolver. Ese lugar donde la zona de comodidad los engaña pensando que el mundo fuera de ella es un horror.

La verdad es, que no es verdad. Hay un gozo que nadie te puede explicar al dar pasos a lo desconocido creyendo que es el camino y el propósito que Dios planeo para ti. Eso es caminar por fe.

Para todo se necesita fe. Para todo se necesita creer.

Si abres un negocio necesitas creer que te va a ir bien.

Si te casas necesitas creer que es el amor de tu vida y que su vida juntos será hasta que la muerte los separe.

El mundo se mueve en base a lo que creemos. A la fe.

Si la fe es la que sostiene el mundo, ¿Por qué no confiar al que sostiene el mundo?

Romanos 8:31 dice Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

Ahora que estoy escribiendo las canciones de este nuevo disco a la vez que pastoreando esta increíble iglesia llamada Central en Las Vegas pienso estas cosas. No quiero dejar de soñar. No quiero estacionarme en la zona cómoda. Quiero ir a donde el viento de Dios me guíe, con sus altos y bajos. Se que es mejor estar ahí, que engañado en la zona de comodidad.

Estoy emocionado por el futuro. Se que traerá retos. Se que no será fácil. Pero vale la pena seguir caminando.

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