Juan sin plan.

 

Juan solo termino la escuela preparatoria. No continuo estudiando porque consiguió un empleo y se le hizo fácil comenzar a ganar dinero. Era poco, pero era un dinero que no tenia antes. A su edad tenia muchos sueños. Sueños de hacer y alcanzar. Todos los días iba al trabajo con esos sueños en la cabeza. Sin embargo se sentía comprometido con el trabajo. Compro un carro, se consiguió una novia. Ganaba poco en realidad pero no podía renunciar ahora por los compromisos que había tomado. Pensó que si buscaba otro trabajo de medio tiempo en otro lado podría ganar un poco mas y así poder avanzar en la vida. Lo que sucedió es que su tiempo ahora estaba siendo consumido por el trabajo. Un error y un descuido y embarazo a su novia. Una responsabilidad mas. Amaba a la chica y se caso con ella. Tuvo que buscar un trabajo mejor pagado pero como solo estudio hasta la escuela preparatoria, le era difícil conseguirlo. Tampoco podía dedicar su tiempo a estudiar porque ahora tenia la responsabilidad de una familia. Y así, poco a poco, sus sueños de hacer y alcanzar llegaron a morir lentamente en el vaivén de la vida. La vida lo llevo.[quote style=”boxed” float=”right”]Nunca escucharas “Un día me levante y decidí desperdiciar mi vida”. Son la acumulación de pequeñas malas decisiones las que te llevan a ello.”[/quote]

Juan no existe. De hecho, Juan son muchos. Esta historia la veo una y otra vez como una epidemia de una generación engañada.

Algunos problemas con Juan que podemos aprender:

– Juan no tenia un plan.

Es importante tener un plan, saber a donde quieres llegar. Esos sueños y anhelos son como una brújula del corazón que te dictan a donde debes de ir. Como una persona de fe que soy te diría que busques el plan de Dios para tu vida. No hay otro como el.

– Juan no tenia una estrategia

No solo es el saber a donde quieres llegar, sino como vas a llegar a ello. ¿Cuáles son los pasos que debes tomar? ¿Qué cosas debes llevar para el camino? ¿Qué cosas debes evitar? Igualmente te diría que te apegaras a lo que la Biblia dice. Dios no se equivoca.

– Juan no puso en orden sus prioridades.

Cuando tienes el plan y la estrategia es momento de no distraerse. Esta vida tratara de meterte gol por donde pueda. No quitar la mirada. No desenfocarse.

– Juan pensó que el dinero era la solución.

Para todo necesitas dinero. Pero el dinero también puede ser una distracción para alcanzar las cosas mejores que están en el futuro. No todas las ofertas de dinero que vienen a la mesa son de bendición.

– Juan tomo malas decisiones.

Nunca escucharas “Un día me levante y decidí desperdiciar mi vida”. Son la acumulación de pequeñas malas decisiones las que te llevan a ello.

Nada te garantiza que lograras algo, pero sin un plan, una estrategia y una disciplina para seguirla tienes garantizado que la vida te llevara a donde no quieras.

Conclusión: no seas Juan.

PD: Con todo respeto a todos mis amigos Juanes.