¿Que tanto lo deseas?

 

Un joven emprendedor se acerco a un hombre que admiraba. Al parecer este hombre era exitoso y había alcanzado mucho en la vida. Al acercarse el joven le pregunto – “Me gustaría saber cual es el secreto de su éxito”. El hombre le contesto – “¿En realidad quieres saber?”“Claro” le dijo el joven. “Si en realidad quieres saber te espero mañana con tu mejor traje a las 6 de la mañana en la orilla de la playa”. El joven se entusiasmo. Se imagino que aquello seria un desayuno en algún lugar exótico a la orilla de la playa con aquel exitoso hombre compartiendo sus consejos y secretos para alcanzar el éxito. No podía esperar.

Llego puntual vistiendo su traje mas caro. Cuando llego al punto de reunión el hombre estaba vestido con un traje de surf. El joven se sorprendió. El hombre le dijo “¿Estas listo? ¡Sígueme!” a lo que el joven asintió.[quote style=”boxed” float=”right”]¿Qué tanto querías respirar?” [/quote]

El hombre se metió en la orilla del mar, hasta las rodillas. El joven vacilo. Pensó en su caro traje. Pero pensó que en realidad quería saber el secreto del éxito de este hombre. Despidiéndose de su traje, igualmente se metió hasta las rodillas. En eso, el hombre camino un poco mas profundo, hasta la cadera, diciéndole de nuevo “Sígueme”. Ya en ese momento el joven veía perdido su caro traje. Siguiéndolo nuevamente se metió hasta a las caderas. El hombre se metió aun mas profundo, agua al cuello. De nuevo le dijo “Sígueme”. Una vez mas el joven se metió hasta el cuello. En ese momento y de manera sorpresiva el hombre lo comienza a hundir. El joven sentía ahogarse “¡Que esta haciendo! ¡Esta Loco! ¡Me va a matar!”. Forcejeo con el hombre por un rato hasta que el hombre lo soltó “¡Que le pasa! ¡Casi me mata! ¡Esta usted loco!” le dijo el joven, a lo que el hombre le respondió “¿Qué tanto querías respirar?”  “¡Casi muero al no hacerlo!” respondió el joven aun en un tono molesto. “Bueno, cuando lo  desees como el aire para respirar, entonces sabrás el secreto del éxito” le dijo el hombre.

Todos definimos el éxito de manera diferente. Para algunos es dinero, para otros es seguridad, para otros, como yo, es encontrar el propósito de Dios para nuestras vidas.

La pregunta aquí es ¿Qué tanto lo deseas?